lunes 5 de marzo de 2012

La bruja de neón









Su rostro es el espejo donde se reflejan todos tus miedos, la pantalla donde se reproducen ante ti-una y otra vez- todos esos errores, errores que arrastraras para siempre, como la roca de Sísifo.
Y aun así, por desolada que parezca, su cara es un paisaje en tu memoria que no puedes dejar de mirar.


Su cabello esta en continuo movimiento, azotado por los vientos que levanta el aplastante eco de su voz, que viaja del pasado hasta el presente, continuamente, cortándote la piel, provocando heridas de las que nunca te recuperas. Heridas tan profundas como las arrugas que provoca el tiempo. De igual manera que los anillos del tronco de un árbol determinan su edad, la profundidad de estas arrugas determina el tiempo que hace que la quieres, el tiempo que hace, que todavía la esperas…


Su nombre es un secreto inconfesable, solo pronunciado por los búhos viejos y los cuervos de peor agüero. Es una letanía inaudible que suena entre las antenas de las hormigas, que de alguna forma lo transportan hacia el interior del tocón de un viejo y cortado sauce, como si fuera un sustento musical y ritual para las sabandijas. Como una legión silenciosa que marcha por el suelo del bosque, cantándole a la fuerza que pudre las hojas de los arboles en otoño, y transporta el mundo hacia el precipicio frio y sin esperanza del invierno.

Aun intentas invocarla en los ocasos, y a menudo te despiertas en la madrugada abrazando el aire. Pero, las horas que son días, los días que son años, con su lento masaje, ya te hicieron olvidar como se llama.

Ahora que los días amenazan con hacerse mas largos, mas luminosos, intentas recordar su nombre de nuevo. Pero no son días para recordar, son días de calor y risas, de playa y noches limpias y estrelladas. Ese tipo de días por los que quizás dejaste de tener interés, o que sin darte cuenta te robaron, te robo ella, la primera decepción, quizás la segunda o la tercera.


Hoy en día, aunque solo te quede un rumor en la conciencia, su imagen sigue siendo un poderoso icono, un símbolo en tu acervo particular. El ultimo trozo de fantasía en tu panteón amputado de dioses y de quimeras.


Ella es la bruja que se convirtió en la leyenda de tu propia ciudad fantasma, que un día se difumino hasta formar parte de la lluvia sucia que resbala por edificios de hormigón y de cemento, por el alquitrán de las carreteras. Del claxon de los coches, de las noches llenas de maullidos y los gritos de personajes heridos por la contaminación etílica.


De las luces de neón que dibujan su rostro en los charcos de las aceras…




Música: Keren Ann – My name is trouble


Hoy el arte corre a cargo de: Jenny Morgan         http://jennymorganart.com/

domingo 26 de febrero de 2012

Desde otro cielo








He viajado cincuenta y nueve millones de kilómetros por el vacío sideral, he soportado el frio del espacio y el prolongado tiempo de aislamiento, a sabiendas de que quizás, allí a donde voy me espera la más profunda y desalentadora soledad.
He esquivado las trayectorias de “terror” y “miedo”, rocas muertas, necrófagos en la noche infinita que se interponen ante mí con sus cadavéricas siluetas, como buitres describiendo orbitas circulares perfectas, cerrando el circulo con el lento paso de los siglos, defendiendo su carroña, ese cadáver rojo que es Marte.



Aun así, estoy dispuesto a seguir recorriendo mi camino hacia la superficie, un camino que me lleva a reposar-como el viejo polvo de rocas sin nombre- sobre una vasta extensión desolada, un territorio lleno de tormentas de arena de dimensiones planetarias, estaciones que no deberían llamarse invierno ni verano, ya que son otra cosa, otra cosa diferente a las estaciones amables de la lejana tierra, inviernos mucho mas fríos y largos, un verano casi gemelo de este invierno, y primaveras donde no existe nada que florezca, ni un solo fruto que recolectar.
Marte no tiene nada que de vida, Marte solo la sabe arrebatar…



Pero este lugar es mi cielo, si, mi cielo, porque mientras camino a duras penas por los yermos de Jibsheet, y me paro a observar el atardecer de ese sol un poco mas pequeño, un poco mas lejano, me doy cuenta de toda la belleza que me rodea, y no solo eso, sino que me voy haciendo cada vez mas consciente de que aunque este aquí solo, sé que lo mejor de vosotros viene conmigo.




-Este fue el primer mensaje recibido por el primer explorador enviado a Marte, del primer hombre que viajo a un lugar lejano, donde se sentía presente mucho antes de llegar-









Fotografía: Fotografía de un ocaso marciano captado por el robot de la NASA Spirit al cráter de Gusev, el 19 de mayo de 2005.


Para disfrutarla en alta resolución:
http://marsrovers.jpl.nasa.gov/gallery/press/spirit/20050610a/sunset_a489_gamma_2sub_800.jpg



Música.: Lamb-heaven

jueves 23 de febrero de 2012

Ningún cuerpo es extraño si se acaricia







La brisa matutina- voyeur ocasional- sobrexcitada y harta de chocar una y otra vez contra los cristales, abre de golpe las hojas del balcón, que va a dar a una pequeña habitación en la penúltima planta de un viejo faro. Esos viejos lugares desvencijados, aparentemente muertos, que tras un par de manos de pintura y mucho sexo bajo su techo, vuelven a respirar…


De pronto huele a mar y la luz de otro maravilloso día irrumpe como en una redada, intentando sorprender a los “sospechosos habituales”, que como de costumbre ya hace rato que están despiertos, mirándose con cuidado y sin hablar. Sin inmutarse ante el repentino golpe de viento, conscientes de que el mediterráneo es impulsivo y entra siempre sin llamar.


Como si el contacto de la luz activara las células fotovoltaicas de dos autómatas, da comienzo muy lentamente el diario baile de elegantes cisnes bajo las sabanas. Siendo este un ritual mas importante que el asearse o incluso que desayunar.
Porque puede uno despertarse durante mucho tiempo sin llevarse nada a la boca en las primeras horas del día, pero en cambio, si el corazón se habitúa a despertarse sin amor, algún día el organismo entero se marchita y deja de funcionar.

Las manos se pasean por los torsos desnudos, suave y progresivamente empieza su danza sincronizada, un reconocimiento completo llevado a cabo con las yemas de los demos y con el roce electrizante de algún vello capilar.
Mientras a solo unos metros de distancia, abajo, las caricias de las olas hacen música de su suicidio perpetuo contra las rocas, y mas arriba, en el cielo, siguen los compases las gaviotas, formando parte de la vieja filarmónica del mar.

Puede parecer idílico, pero nadie dijo que lo tuvieran fácil…

El sufre una extraña enfermedad, tiene una hipoplasia del nervio óptico (bilateral) y solo puede ver en blanco y negro, pero eso no le impide maravillarse cada día al verla despertar. Mientras la mira, piensa que su cuerpo desnudo, levitando sobre su pecho, parece un plano rebelde y solitario, pero arrebatador, de Ana Karina o alguna otra diva en alguna película de Jean Luc Godard.

Pero en realidad su relación en términos cinematográficos se asemeja más a alguna actuación de Louise Brooks con la participación ensombrecida de algún galán…

Ella es sordomuda, se crio en un barco de pesca, pintando los amaneceres de incontables partes del mundo, recogiendo con colores los amaneceres que describen los poetas en incontables idiomas que ella nunca podría recitar.

Siempre se ha negado a aprender el lenguaje de signos, nunca necesito comunicarse con nadie vivía por y para sus pinturas, recorriendo con la vista y con sus pinceles los lindes imaginarios de los bosques que veía desde barco. Pero cuando lo conoció a él, y desde aquel momento, nadie sabe porque razón, aprendió a decir las cosas solo con su forma de bailar, aprendieron un lenguaje de respeto, un lenguaje que se hablaba desnudando el alma y aprendiendo a acariciar.




Ningún cuerpo es extraño, si se acaricia…

Probablemente la mayoría piense en que esta historia es sumamente irreal, pero al menos en este espacio- delimitado por los márgenes donde este alojada esta historia-siempre será real.
Fuera debería serlo, al menos seis meses al año.





Fotografía: Natalia Kovachevski, fotógrafa y modelo… http://www.lunamodel.book.fr/


Música: Beautiful tango- Hindi Zahra

viernes 17 de febrero de 2012

Frozen





¿Puede ser una carta de suicidio alegre?, quizás pueda, del mismo modo que quizás pueda haber algún invierno que no sea un asesino silencioso y despiadado, pero igualmente necesario…

El abanico de posibilidades atmosféricas es bastante amplio en un mundo como este, donde nada es homogéneo, donde casi cualquier cosa puede mutar, donde “casi” cualquier situación esta abierta a sufrir modificaciones.

Usando el mismo sistema rudimentario que nosotros usamos para protegemos de este frio que adormece, los pensamientos se rinden ante la ventisca emocional, siendo transformados o haciendo que se escondan en lo mas profundos rincones de nuestros ser, por miedo a cambiar. Sobreviviendo en la memoria con la ayuda de recuerdos, que se queman una y otra vez en intangibles fuegos, las hogueras del tiempo no diferencian las mentiras de la verdad.

Nosotros somos así, creamos y destruimos, morimos y traemos nuevas vidas, talamos arboles y abrimos caminos y abandonamos lugares donde la naturaleza, en su eterna reconquista verde, los vuelve a reclamar, ocultando de nuevo esos caminos que antaño abrimos.

La nieve cae implacable y cauteriza las heridas de la tierra, cansada de dar a luz a la vida que mas tarde vera morir. La nieve y la lluvia son necesarias, eso es cierto, no os voy a enseñar nada nuevo reafirmándolo aquí.

Hay gente que le tiene miedo a llorar, pelan las cebollas con mucho cuidado, como si fueran minas anti persona. Pero yo me pregunto: ¿qué hace llorar (literalmente) a mas cantidad de personas en el mundo, las cebollas o las minas anti persona?
A veces es más importante el llanto escandaloso, que el motivo el cual nos hace llorar…

Ahora quiero que imaginéis a una pequeña muñequita metida dentro de una de esas bolitas de cristal, si de esas que recrean paisajes en miniatura, como si fueran mundos congelados en un momento especifico del tiempo, de su tiempo y realidad particular. En particular, una bolita de esas que tienen algo parecido a la nieve alojada en el suelo, esperando a que la agites para crear una ventisca, (para la muñequita que la sufre) un acontecimiento sobrenatural.

Cuando toma conciencia de que es un mero suvenir, piensa:

. A veces, cuando nadie la mira, se imagina que es la Gioconda, desafiante y juguetona, se imagina encerrada en su retrato diciendo: -Lleváis tanto tiempo mirándome a la cara, y todavía no sabéis descifrar lo que dice mí mirada.

Es triste, pasar de ser el motivo por el que se abren claros de sol radiante en el cielo personal de alguien, a formar parte de la más oscura de sus tormentas.
En fin, al menos es una EVOLUCION…

Y dice esto mientras nadie mira, mientras todo esta quieto y silencioso en el estante lleno de polvo del viejo mueble del salón, donde reposa su mundo. Lo dice a modo de despedida, “a modo de carta de suicidio”, y lo dice con la alegría que muestra su rostro, lo dice con la única sonrisa que sabe mostrar al mundo:

-Con la sonrisa esculpida, forzada y congelada para siempre en su delicado rostro de cerámica, plástico, o algún otro material.




La muñequita se acerca al cristal y contempla el mundo exterior por última vez, apoya todo su peso sobre el y la bolita, que estaba colocada al borde del estante del mueble del salón, cae al vacío, rompiéndose en mil pedazos. La muñeca se fracciona en varias partes, esas partes ruedan debajo del mueble, donde quedan diseminadas entre pelusas, insectos muertos y suciedad.



Ilustración: Stella Im Hultberg http://stellaimhultberg.com/works_set.html
Música: Kari Amirian- The Winter is back